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Trabajos sobre temas de actualidad

José Javier González de Alaiza

SUMARIO

I. Concepto

II. Fundamento

III. Alcance

1. Objeto

2. Contenido

IV. Requisitos

1. Trabajos y artículos sobre temas de actualidad

2. Medios de comunicación social

3. Difusión

4. Fuente y autor

5. Reserva de derechos

6. Remuneración

V. Figuras afines

1. Utilización de obras con ocasión de informaciones de actualidad

2. Utilización de conferencias, alocuciones, informes ante los Tribunales y otras obras del mismo carácter pronunciadas en público

3. Utilización de discursos en sesiones parlamentarias o de corporaciones públicas

I. Concepto

El art. 33.1 párrafo 1 de la Ley de Propiedad Intelectual –en adelante, LPI– establece un límite a los derechos de autor, según el cual los medios de comunicación social podrán reproducir, distribuir y comunicar públicamente trabajos y artículos que hayan sido difundidos por otros del mismo tipo, siempre que se refieran a temas de actualidad. En todo caso, esta definición requiere de precisiones y matizaciones, que abordamos a continuación.

II. Fundamento

La justificación de este límite está en el derecho fundamental “a comunicar o recibir libremente información veraz por cualquier medio de difusión” (art. 20.1 d) de la Constitución). Por tanto, se trata de supuestos en los que colisionan dicho derecho con los derechos de autor, lo que implica que este límite afectará a obras en las que de una u otra forma se recojan hechos o acontecimientos con interés informativo.

En el ámbito internacional, encontramos la base del límite en el art. 10bis.1 Convenio de Berna, que “reserva a las legislaciones de los países de la Unión la facultad de permitir la reproducción por la prensa o la radiodifusión o la transmisión por hilo al público de los artículos de actualidad de discusión económica, política o religiosa publicados en periódicos o colecciones periódicas, u obras radiodifundidas que tengan el mismo carácter, en los casos en que la reproducción, la radiodifusión o la expresada transmisión no se hayan reservado expresamente. Sin embargo habrá que indicar siempre claramente la fuente…”.

Ya en el marco de la Unión Europea el art. 5.3 c) de la Directiva 2001/29/CE, de 22 de mayo de 2001, relativa a la armonización de determinados aspectos de los derechos de autor y derechos afines a los derechos de autor en la sociedad de la información –en adelante, DDASI– establece un límite “cuando la prensa reproduzca o se quiera comunicar o poner a disposición del público artículos publicados sobre temas de actualidad económica, política o religiosa, o emisiones de obras o prestaciones del mismo carácter, en los casos en que dicho uso no esté reservado de manera expresa, y siempre que se indique la fuente, incluido el nombre del autor…”.

III. Alcance

1. Objeto<h/4>

Naturalmente, el límite relativo a trabajos sobre temas de actualidad no se refiere a los datos o a los hechos de interés, que en sí mismo considerados no gozan de la protección del Derecho de autor y, por ende, su utilización es libre de por sí, sino a los trabajos o artículos que presenten originalidad, por reducida que ésta sea.

2. Contenido

El art. 33 de la LPI alude a que el límite abarca los derechos de reproducción, distribución y comunicación pública.

A falta de una referencia expresa al derecho de transformación, es decir, a la traducción, adaptación y cualquier otra modificación en la forma de una obra de la que se derive otra diferente, se puede plantear si el límite se extiende igualmente sobre dicho derecho o no. En contra de esta posibilidad juega la literalidad del precepto legal, que no lo menciona. Asimismo, puede aludirse al principio general de interpretación restrictiva de las excepciones. No obstante, a favor de la interpretación extensiva puede argumentarse la proximidad­ entre los derechos de reproducción y transformación. De hecho, muchos de los países de nuestro entorno no contemplan este último, ni tampoco lo hace la DDASI. Por tanto, podría sostenerse que los límites que afectan al derecho de reproducción son igualmente aplicables al de transformación cuando ello esté justificado por la finalidad informativa 1. Además, en el límite sobre utilización de las obras con ocasión de informaciones de actualidad (art. 35 de la LPI), que también se basa en el derecho a comunicar o recibir libremente información veraz, tampoco se menciona el derecho de transformación, y sin embargo parecen conforme con la finalidad de este límite ciertos actos de transformación o cercanos a ésta, como la reproducción parcial de una obra (p. ej., se ve parte de un cuadro mientras se realiza una entrevista televisiva) o la modificación de tres a dos dimensiones (p. ej., aparece una escultura en televisión). Por último, algún autor ha abogado por la inclusión en el límite sobre trabajos de actualidad de un supuesto concreto de transformación, la traducción 2.

Incluso aceptando que el derecho de transformación se ve afectado por el límite objeto de estudio, en ningún caso la transformación puede comprender cualquier deformación, modificación, alteración o atentado contra la obra que suponga perjuicio a los legítimos intereses del autor o menoscabo a su reputación, pues esto viene vetado por el derecho moral a la integridad de la obra (art. 14 núm. 4 de la LPI).

IV. Requisitos

1. Trabajos y artículos sobre temas de actualidad

Los “artículos” se vinculan a la prensa escrita, mientras que el concepto “trabajos” es más amplio y puede asociarse a otros medios de comunicación, en particular, la radiodifusión (p. ej., reportaje audiovisual).

Ahora bien, el objeto del límite no afecta a las colaboraciones literarias (art. 33.1 párrafo 2 LPI). Algunos autores ponen el énfasis de esta exclusión en el género de obras a las que el límite no se refiere, que serían las novelas, cuentos, poesías, teatro y, en general, todas las obras literarias en sentido estricto, es decir, las opuestas a los artículos periodísticos, que serían obras literarias en sentido amplio 3. En cambio, otros autores señalan que con esta exclusión se subraya que el límite no afecta a las obras cuyo contenido carezca de finalidad informativa 4. Por tanto, para que el límite sea de aplicación no es suficiente que se trate de un trabajo o artículo de actualidad, sino que además debe tener interés informativo (p. ej., vampiros y zombis son en el presente temas de máxima actualidad, pero con nulo interés informativo).

Por otra parte, el límite tampoco recaerá sobre los “dibujos, grabados, litografías, música y demás trabajos artísticos que contengan las publicaciones periódicas; y las novelas y obras científicas, artísticas y literarias, aunque se publiquen por trozos o capítulos” (art. 19 del Reglamento, de 3 de septiembre de 1880, por el que se aprueba el reglamento para la ejecución de la Ley de Propiedad Intelectual, de 10 de enero de 1879) 5. Por el contrario, doctrina y jurisprudencia sí entienden incluidas en el ámbito del precepto las obras fotográficas, siempre que representen temas de actualidad 6.

Finalmente, debe destacarse que mientras el Convenio de Berna y la DDASI restringen el límite a las obras sobre temas de discusión económica, política o religiosa, el legislador español habla en general de “temas de actualidad”. Por ello, nuestra doctrina ha manifestado que también se ven afectados por el límite artículos deportivos, crítica cinematográfica o crónica social7. No obstante, la obligada lectura del precepto español a la luz de la DDASI y la interpretación teleológica de la norma parecen abogar por no extender el límite a estos últimos campos, particularmente en el caso de la crónica social, donde definitivamente no existe interés público, sino en todo caso curiosidad pública.

Por otro lado, se discute si la actualidad requerida por el límite puede predicarse de trabajos o artículos antiguos que adquieren renovada actualidad (p. ej., se republica un artículo sobre determinado hecho delictivo con motivo de la condena del responsable). Esta posibilidad es admitida por doctrina 8 y jurisprudencia menor, en ocasiones con excesiva indulgencia, como en la sentencia del Juzgado de Primera Instancia de Madrid, de 27 de noviembre de 2003. Dicha posición llevada al extremo puede vaciar de contenido el requisito, pues cualquier tema antiguo sobre el que se vuelva a informar, estará de nuevo por ese mismo hecho de actualidad 9.

2. Medios de comunicación social

Los sujetos sobre los que recae la excepción son los medios de comunicación social y beneficia, igualmente, a otros medios de comunicación social. Esta expresión hace alusión a los “órganos destinados a la información pública” (Diccionario de la Lengua española), en particular, a la prensa y a las entidades de radiodifusión 10, pero también a cualquier otra forma de transmitir la información, como la tecnología móvil. Ante la pluralidad de formatos, debe señalarse que el medio que difunde la información en primer término y el que hace uso de la excepción podrán tener distinta naturaleza11.

La doctrina coincide en que el límite también es de aplicación en Internet. Ahora bien, en mi opinión no todo lo publicado en Internet entra en el ámbito del precepto, sino únicamente las obras difundidas por órganos destinados a la información pública (p. ej., prensa electrónica, sitios web de canales televisivos o de radio).

3. Difusión

El límite exige que el trabajo o artículo haya sido “difundido” por un medio de comunicación social, es decir, distribuido en el caso de la prensa escrita o comunicado púbicamente en el caso de las entidades de radiodifusión. El término usado por el legislador difiere conscientemente del concepto de “divulgación”, que es “toda expresión de la [obra] que, con el consentimiento del autor, la haga accesible por primera vez al público en cualquier forma” (art. 4 LPI).

Por una parte, si fuese suficiente la divulgación en cualquier forma, no sería necesaria la difusión por un medio de comunicación social para que la obra estuviese sujeta al límite, por lo que aparentemente el requisito de la difusión por un medio de comunicación social restringe el límite.

Por otra parte, la exigencia de la “difusión por un medio de comunicación social” en lugar de la “divulgación por un medio de comunicación social” también amplia el alcance del límite en cierto sentido. Si el legislador hubiese optado por esta última alternativa y una obra fuese divulgada por cualquier otro sujeto distinto a un medio de comunicación social y posteriormente fuese distribuida o comunicada públicamente por un medio de comunicación social, ya no estaríamos ante una divulgación, que únicamente se da cuando la obra es accesible al público por primera vez, y el límite no sería aplicable.

4. Fuente y autor

Asimismo, se incluye como requisito la referencia a la fuente y al autor. No obstante, el legislador solo impone esta obligación “si el trabajo apareció con firma”, en aras a remover obstáculos a la aplicación del límite.

En caso de que no incluirse la referencia a la fuente o al autor, a pesar de haber aparecido el trabajo con firma, parece razonable entender que la sanción que deberá aplicarse será únicamente la correspondiente a la vulneración de los derechos morales (en concreto, a la facultad a ver reconocida la paternidad de la obra o, en su caso, el seudónimo), pues resultaría excesivo entender que por incumplimiento de este requisito no es de aplicación el límite y por ende fijar además una indemnización por la lesión de los derechos de explotación.

5. Reserva de derechos

En todo caso, incluso si se cumplen todos los requisitos de este límite, el titular de los derechos de la obra originaria podrá evitar su aplicación haciendo “constar en origen la reserva de derechos”. Esto ha llevado a la doctrina a manifestar que no se trata propiamente de un sistema de licencia obligatoria, ya que el titular puede excluir su aplicación mediante la reserva de derechos 12, o incluso que estamos ante una cesión voluntaria de derechos13.

En cuanto a la forma en que el titular debe realizar la reserva de derechos, debe acudirse al art. 146.3 LPI, que establece lo siguiente: “los símbolos y referencias mencionados deberán hacerse constar en modo y colocación tales que muestren claramente que los derechos de explotación están reservados” (p. ej., no bastaría la colocación del símbolo ©, pero sí la frase “todos los derechos reservados”).

6. Remuneración.

Si se dan todos los requisitos y el titular no ha hecho reserva de derechos, le corresponderá en todo caso una remuneración. El primer criterio para su determinación es el acuerdo entre las partes. A falta de éste, el Juez fijará la cantidad que estime equitativa, para lo que podrá atender a las tarifas de las entidades de gestión y a los usos del sector.

V. Figuras afines.

1. Utilización de obras con ocasión de informaciones de actualidad

El art. 35.1 LPI prevé que “cualquier obra susceptible de ser vista u oída con ocasión de informaciones sobre acontecimientos de la actualidad puede ser reproducida, distribuida y comunicada públicamente, si bien sólo en la medida que lo justifique dicha finalidad informativa”.

Al igual que en los trabajos y artículos sobre temas de actualidad, el fundamento de este límite se encuentra en el derecho fundamental “a comunicar o recibir libremente información veraz por cualquier medio de difusión” (art. 20.1 d) de la Constitución). No obstante, también se aprecian notables diferencias, entre las que destacan las siguientes. En primer lugar, aquí el objeto del límite no son los trabajos y artículos sobre temas de actualidad, sino obras en general (p. ej., un cuadro colgado en el despacho de un entrevistado, una canción que se escucha mientras se informa sobre una manifestación o un concierto…). En segundo lugar, la actualidad no se busca en la obra objeto del límite, sino en otra información o acontecimiento. Finalmente, la utilización de la obra es accesoria o incidental, mientras que en el otro caso el límite recae directa y principalmente sobre el trabajo o artículo sobre la actualidad.

2. Utilización de conferencias, alocuciones, informes ante los Tribunales y otras obras del mismo carácter pronunciadas en público.

El art. 33.2 LPI establece, a continuación del límite relativo a los trabajos sobre temas de actualidad, que “igualmente, se podrán reproducir, distribuir y comunicar las conferencias, alocuciones, informes ante los Tribunales y otras obras del mismo carácter que se hayan pronunciado en público, siempre que esas utilizaciones se realicen con el exclusivo fin de informar sobre la actualidad”.
Este inciso presenta similitudes y diferencias con el primer apartado, que se refiere a los trabajos y artículos sobre temas de actualidad. En cuanto al objeto, se refiere a un conjunto concreto de obras, que tienen como común denominador el carácter oral. Además, no se trata necesariamente de obras emanadas de los medios de comunicación social. Si bien el precepto tampoco lo descarta expresamente, la propia naturaleza de las obras mencionadas hará que por regla general la fuente sea otra.

En cuanto al beneficiario de la excepción, no se exige que se trate de un medio de comunicación social. Por ello, la doctrina defiende que este límite también beneficia a sujetos que no tienen como objetivo informar al público en general (p. ej., un colegio, una universidad)14. Ahora bien, esto viene matizado por el hecho de que sí se impone que la utilización tenga “el exclusivo15 fin de informar sobre la actualidad”.

Este límite no prevé la posibilidad de los titulares de derechos de negarse a la aplicación del límite mediante reserva, ni el derecho a obtener una remuneración a raíz de la utilización de su obra.

3. Utilización de discursos en sesiones parlamentarias o de corporaciones públicas.

Los discursos en sesiones parlamentarias o de corporaciones locales reciben el mismo trato que las obras de carácter oral del epígrafe anterior, con la única diferencia de que en el caso de aquellos no se requerirá que la utilización tenga como finalidad informar sobre la actualidad.